Señor Director,

Cuando se ha cumplido un aniversario más de la erupción del volcán Chaitén, es importante recordar que, si bien las autoridades de la época catalogaron su gestión como un éxito, tras más de una década, la opinión sociológica dista mucho de señalar el proceso como un éxito.

¿Qué fue lo que se hizo mal? El Gobierno en 2008 pecó de centralismo, aun cuando desconocía la realidad local. En estudios sociológicos posteriores, cuando se encuestó a afectados de la época, estos reconocen que la tragedia principal fue el desborde del río que terminó con devastar sus casas, más que la erupción en sí misma. Indicaron que el Gobierno central no escuchó sus recomendaciones, aun cuando advirtieron que esto sucedería debido a las fuertes lluvias y la cantidad de sedimentos producto de la erupción. Así mismo, la gestión siempre la realizó el Gobierno central mediante una delegada presidencial, sin dar cabida a la gestión del Gobierno local, que conocía la comuna y la idiosincrasia de sus habitantes.

Debemos avanzar, hacia una política descentralizada, en las que quienes tomen las decisiones importantes conozcan la realidad local, quizá la historia sería muy diferente, si se hubiese escuchado las advertencias de los pobladores de Chaitén.

Catalina Peréz – Cientista Político

Print Friendly, PDF & Email