La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en París por el género musical del chamamé, muy típico de toda la Patagonia, recibiendo el reconocimiento mundial.

El género musical, nacido de la fusión de la cultura guaraní con la jesuita, más que un género, podría decirse que el chamamé es una manifestación cultural que comprende música y baile. Es propio de la provincia de Corrientes y nordeste argentino y ha desempeñado un papel relevante en el desarrollo cultural de la zona calando gran parte de su idiosincrasia. Sus comienzos datan del siglo XVI y su importancia no es sólo argentina: también tiene una fuerte presencia en Paraguay, en Uruguay, en Brasil y en la Patagonia chilena.

Entre los años 1940 y 1960, Antonio Tarragó Ros (padre), Ramón AyalaRamona Galarza e Isaco Abitbol le dieron una gran popularidad al chamamé. En la década siguiente se realiza el Festival Nueva Canción Correntina con la presencia de Teresa Parodi, Pocho Roth, Antonio Tarragó Ros (hijo), Mario Bofill y las hermanas Vera y Marilí González Segovia. Luego llegan Chango Spasiuk, y Nini Flores que internacionalizan aún más el género. Y el resto es historia conocida, que continúa hoy, con este gran reconocimiento: Patrimonio de la Humanidad.

El chamamé es un género musical bailable del folclore de Argentina, correspondiente a la música litoraleña. Es una danza alegre y animada, que trasciende la música y se convierte en una expresión personal y colectiva.

Fuente: Infaboe

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