Iniciativa de la Seremi de Agricultura y el Gobierno Regional apunta a conquistar mercados de nicho con productos procesados.

La lejanía y los problemas de conectividad son un obstáculo permanente para la pequeña agricultura de la Patagonia Verde, dificultades que contrastan con la riqueza y sustentabilidad de su producción. Para abordar esta problemática, la Seremi de Agricultura, con financiamiento del Gobierno Regional, está ejecutando un programa de valorización y sellos de origen de productos silvoagropecuarios y forestales no madereros. En la comuna de Palena se trabaja fuertemente con productos como la rosa mosqueta y la morchella.

El Seremi de Agricultura, Juan Vicente Barrientos, señala “como Ministerio estamos convencidos de que no sólo debemos apoyar a la pequeña agricultura para que produzca mejor, sino también trabajar con ellos alternativas para que puedan comercializar mejor sus productos, a un precio atractivo que les permita mejorar su calidad de vida. Tenemos buenos productores, buenos productos, ahora falta dar un salto al mercado de una manera diferenciada y resaltando la identidad de lo que producimos. Para eso le pedimos al INIA explorar alternativas para comercializar estos productos”.

En esa línea, Iris Lobos, investigadora de INIA encargada del programa y especialista en temas agroalimentarios, detalló que “se están probando diversas preparaciones para ocupar las materias primas locales, como la rosa mosqueta y la morchella, para luego procesarlas y darles un valor agregado, que haga posible sacarlas de Palena a un alto precio y asegurando su conservación”.

Lo anterior porque, en el caso de la morchella, es un hongo que muere rápidamente por lo que se requiere conservarlo, considerando esta limitante se capacita a las agricultoras para que introduzcan un pretratamiento que les permita elaborar una diversidad de productos. De igual forma, se trabaja con la rosa mosqueta donde se exploran preparaciones distintas a la clásica mermelada y que tendrían buena demanda en el mercado gourmet: sopa, jugos, puré y destilados estarían entre las posibles alternativas.

Al respecto, el chef José Luis Dolarea, presidente de la Delegación Chilena de la Academia Culinaria de Francia, manifiesta que los productos que tienen un sello de origen y una identidad son cotizados en el mercado gastronómico.

“Se requieren para dar diferenciación a una oferta gastronómica a la que todo el mundo quiere acceder, en ese sentido, hay que ofrecer una experiencia distinta. Eso está llevando a los chefs a buscar los productos endémicos y diferenciadores, para poder contar en esa oferta quién es la persona que lo recolecta y quién está detrás del cultivo de tal producto. Es decir, dejamos de vender comida, estamos vendiendo una experiencia a través de la comida”, explica.

De esta manera, a través del programa se trabaja para conquistar mercados nichos que paguen un mayor valor y en fórmulas asociativas que hagan posible la generación de mayores volúmenes.

Una iniciativa que tiene buena aceptación entre las recolectoras del territorio. “Nosotros siempre hemos querido que nuestros productos salgan de acá, que no queden sólo en Palena, pero no sabíamos como hacerlo por la lejanía del lugar, ahora con lo que hemos aprendido, pensamos que tendrán mayor oportunidad de venderse y ser más conocidos”, sostiene la pequeña agricultora de Valle California (Palena), Alba Videla.

Compartir