A través de programa impulsado por la Seremi de Agricultura de Los Lagos e INFOR se fomentan sistemas que combinan recursos forestales, praderas y ganadería de forma sustentable.

Con el propósito de fomentar sistemas de producción más sostenible en el territorio Patagonia Verde, la Seremi de Agricultura, a través del Instituto Forestal (INFOR), se encuentra ejecutando un programa para ampliar el conocimiento y establecimiento de prácticas agroforestales en esta zona.

“El territorio Patagonia Verde tiene el gran desafío de crecer cuidando uno de sus máximos atributos que es la naturaleza que lo rodea y los exuberantes paisajes que son un atractivo turístico importante. En ese sentido, combinar el manejo del bosque de forma sustentable con la ganadería o el establecimiento de praderas es una respuesta a este propósito.  El Instituto Forestal trajo esta experiencia a la zona y está obteniendo excelente resultados”, comentó el Seremi de Agricultura, Juan Vicente Barrientos.

En esa línea, el programa busca aumentar la diversificación productiva y económica en forma sustentable de los productores silvoagropecuarios en la provincia de Palena y la comuna de Cochamó.

A cargo de la iniciativa -que es financiada por el Gobierno Regional de Los Lagos- el gerente de la Sede Bio-Bio del Instituto Forestal (INFOR), Álvaro Sotomayor, detalló que a través del programa se están manejando plantaciones que existían en los predios, sin mayor valor productivo, y transformándolos en sistemas silvopastorales, que es la combinación de árboles, ganadería y praderas, habilitándose a la fecha más de 15 hectáreas a través de estas prácticas.

Igualmente, agrega el ingeniero forestal, se han establecido cortinas cortavientos en Futaleufú y Palena, zonas donde se registran fuertes vientos y se afectan los cultivos por estas condiciones. “Con ello se busca proteger los suelos y mejorar la productividad de las praderas y otros cultivos, también se detectaron otros problemas como la proliferación del radal en terrenos que se utilizaron en el pasado como praderas y, ahora, están enteramente colonizados por esta especie.  Lo hemos reconvertido a sistemas silvopastorales, creando franjas 10 a 20 metros y manteniendo otras de radales para no dejar el suelo sin protección”, explicó.

En ese sentido, señala que “el principal enfoque es que el árbol es un amigo del agricultor, no hay que considerarlo como un enemigo que impide la agricultura, al contrario, bien manejado protege los suelos, cultivos y animales”, sostiene Álvaro Sotomayor.

Así lo cree el productor de Futaleufú, Héctor Espinoza, quien postuló para establecer una cortina cortaviento en su predio cerca de la frontera. “Aquí corre mucho viento, con esta cortina de árboles podré proteger el resto de campo y producir un mejor talaje para mis animales, estoy muy conforme con el proyecto, me gustaría instalar otra más”, asegura el agricultor del sector El Límite.

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