Tatiana Villablanca, oriunda de Futaleufú, nos habla sobre el camino que está recorriendo para convertir a Palena en una provincia Agroecológica.

Con la frescura que la caracteriza, Tatiana se define como una cocinera. Dueña del restaurante “Martín Pescador”, reconocido como patrimonio inmaterial de la región de Los Lagos por el Ministerio de Cultura, mención que destaca el uso de alimentos de su propia huerta y de productores del valle de Futaleufú.

 ¿Qué es la agroecología y por qué la consideras importante?

Muchas personas tienen la confusión de lo que es agroecológico o lo que es orgánico, lo orgánico hace referencia a un método, a una forma  de hacer agricultura y cuándo hablamos de agroecología nos referimos a una disciplina científica que se basa en la aplicación de los conceptos y principios de la ecología, nos orienta en cuanto a la toma de decisiones de cómo construir, cómo cuidar los recursos naturales y poder vivir de manera armónica con el medioambiente.

La agroecología crea comunidad, es capaz de sostener la economía local, potenciando a los pequeños productores y crea conciencia alimentaria “el buen comer… el buen vivir”.

Las condiciones de aislamiento de nuestro territorio, nos diferencian del resto del país. Por eventos naturales muchas veces se nos dificulta el abastecimiento, en ocasiones, por periodos prolongados de tiempo, así nace esta idea, en el restaurante, ya que fuimos capaces de crear y ofrecer una  carta con productos exclusivamente locales, los que son valorados por nuestros clientes.  Esto me hizo reflexionar y transmitir a los demás la posibilidad de aplicar este concepto primero en la Comuna y luego en la Provincia, donde contamos con productos de cordillera y mar.

“Creo que proyectar a Palena como una provincia libre de agrotóxicos y como reserva alimentaria natural con semillas nativas, nos entregará una característica diferenciadora del resto de la Patagonia. Es un rescate cultural, por mucho tiempo nos desarrollamos sin conectividad y sobrevivimos con saberes ancestrales, fuimos una comunidad agroecológica y podemos volver a serlo” manifiesta Tatiana.

 Así, con esta convicción, he conversado con actores relevantes del ámbito político, Alcaldes, Gobernador, jefe provincial de INDAP, Seremis y Ministro de Agricultura, participé en la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).

Son cuatro años de ir y venir en un constante promover este sistema alimentario que, según muchos estudios es la forma de sobrevivir en el futuro. Próximamente estaremos en la Escuela Futaleufú con charlas de expertos. Necesitamos un decreto supremo que nos resguarde como provincia de agentes que puedan dañar nuestros ecosistemas. Hay programas agroecológicos del Ministerio de Agricultura, lo que es un gran paso. Ahora, con el cambio climático, la temperatura se está elevando lo que podría ampliar la variedad de productos para cultivar.

En relación al restaurante y a la oferta de productos locales, ¿Cuál es la reacción del público?

El ofrecer un menú agroecológico, que relaciona el nombre del plato con el sector donde se producen los vegetales o donde se crían o se cazan los animales, (jabalí, liebre y Salmón salvaje) con preparaciones lentas, utilizando cortes no convencionales pero que rescaten las tradiciones gastronómicas de nuestra zona generan gran interés en nuestros clientes, hay una gran valoración por el buen comer, de conocer nuestra cultura por medio de un plato. Este sello nos ha  posicionado en el mercado regional como un sitio de gran valor tanto gastronómico como cultural.

Artículo cedido por el movimiento Vecinos Autoconvocados por el Medioambiente.

elhuemul.cl

 

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