Mi mujer está secuestrada, prisionera (…) Le están violando un derecho constitucional al impedirle desplazarse por el país”, dice, preocupado y molesto, Ildefonso Romero, cuya esposa, Patricia Mancilla, no puede salir desde la isla de Melinka debido a una protesta de pescadores (ver recuadro) que mantiene bloqueados la rampa y el aeródromo locales, en el apartado archipiélado de Guaitecas, Región de Aysén.

Ochenta y dos personas que estaban en su misma situación fueron sacadas de la isla en sendos operativos que de madrugada concretó el patrullero “Ortiz” de la Armada.

“Recibimos un requerimiento de la Intendencia de Aysén, y en la madrugada del jueves evacuamos a 32 personas, 9 de las cuales eran menores de edad, que pertenecían a un conjunto folclórico. Y en la madrugada del sábado transportamos a otras 50 personas, que llegaron sanas y salvas, en excelentes condiciones, al puerto de Quellón”, explicó el gobernador marítimo de Aysén, comandante Sergio Valenzuela.

Atrás quedó otra decena de personas, quienes, debido a que viajan en automóviles particulares, no pueden salir.

“Los buques de la Armada solo tienen capacidad para sacar pasajeros, no vehículos”, explica el intendente (s) de Los Lagos, René Garcés, quien asegura que se ha intentado evacuar de la zona a la mayor cantidad de personas. “Son turistas, personas que andaban de paseo o en otras actividades, como un grupo de niños de Osorno y Frutillar”, agrega.

Patricia Mancilla está en el grupo de los que andan en auto y no pueden salir.

“La Naviera Austral dice que están llenos, pero lo cierto es que no están recalando en Melinka”, dice su esposo, quien acusa que el Gobierno “no le está tomando el peso a la situación que ocurre en Melinka. Esto es muy grave”, recalca.

“Ella anda con unos tíos que son adultos mayores”, “y no los puede abandonar”, “y ya está empezando a haber desabastecimiento. No tiene cómo sacar plata, están pagando alojamiento, comida, y a mis tíos se les están empezando a terminar sus medicamentos”, dice Romero.

Algunas personas, dueñas de automóviles, encargaron las llaves de sus vehículos a quienes se quedaban y partieron en los buques de la Armada.

Una operación que no fue fácil, porque tuvieron que irse de madrugada. “Los sacaron de a tres y los iban llevando a una lancha”, cuenta Patricia, quien pese a que no podía salir estuvo pendiente de la operación.

“No dormimos nada. Estábamos preocupados por lo que pudiera suceder. Había personas con niños y había temor, porque el primer día hubo, incluso, golpes para impedir que nos pudiéramos embarcar. Una turista se fue con una mano fracturada”, cuenta la mujer, quien denunció los hechos ante Carabineros y la Capitanía de Puerto de Melinka.

“Debimos salir el martes 13 a las 23:00 horas, y cuando llegamos a la Naviera Austral, nos dijeron que nos habían cambiado la fecha. Estas islas son un paraíso, era el segundo año que venía. Yo invité a mis tios, y ahora no los puedo dejar solos”, dice.

“Ahora, la naviera nos dijo que el domingo nos podría sacar, pero ya perdí la confianza. Todos los días nos están diciendo que vamos a salir, y seguimos aquí”, recalca Patricia.

Alejandra Saldías está entre quienes pudieron salir ayer. “Estábamos desde el martes esperando desplazarnos, pero los pescadores no dejaban acercarse a las barcazas, las dos que llegaron”, explica.

“Cuando llegó la segunda, empezamos a perder la esperanza y a sentir esa sensación de desamparo… Se tomaron el muelle, hicieron barricadas”, agrega.

“La noche anterior nos habían dicho que nos iban a sacar, pero no se pudo, y ahora estábamos muy esperanzados”, agrega Alejandra. Y cuenta que previo a que abordaran, un oficial de la Armada los calmó, para que nadie entrara en pánico.

Su preocupación ahora es la gente que no pudo salir, “adultos mayores, otros no querían dejar sus autos en la isla, teniendo en cuenta que el conflicto aún no se soluciona”.

Conflicto es por el reparto de los recursos por zonas contiguas

Un antiguo conflicto por la forma de repartir los fondos por las zonas contiguas y un acuerdo entre el Gobierno y pescadores de la zona norte de Aysén, al que estos últimos acusan a las autoridades de incumplir, es el origen de la protesta en las Islas Guaitecas que mantenía hasta anoche bloqueado el acceso por mar y por aire a esa apartada zona de la Región de Aysén.

La intendenta de la XI Región, Karina Acevedo, asegura que el conflicto se origina en una demanda de los pescadores que no es factible de cumplir. “Quieren que repartamos recursos que están asignados por un monto para un número de pescadores entre el número que ellos están proponiendo, y eso no se puede hacer. Son recursos del Estado, cuyo uso requiere la aprobación del Consejo Regional”, remarca.

El último acuerdo firmado en noviembre establecía que se beneficiaría a 120 pescadores con cursos Sence, con el pago de 500 mil pesos a la quincena y 500 mil al término del curso, que duraba 35 días.

Pero, argumentando crisis de las pesquerías, los aiseninos piden que esa cuota se reparta entre más pescadores y por el monto total en una sola operación.

“Tuvimos una última conversación anoche. Ellos están en reuniones. Ya sacamos a los turistas, con la Armada, y esperamos que permitan el libre tránsito”, detalla la intendenta Acevedo.

Respecto de la posibilidad del desalojo de los bloqueos, Acevedo afirma que es complejo llegar con fuerzas especiales a una isla, donde está Melinka

Fuente: El Mercurio.

elhuemul.cl 

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