El ex delantero de la UC, Cobreloa y la U trabaja como paradocente y DT en la Patagonia argentina. “Tengo los mejores recuerdos del país”, expresa al medio electrócnico chile.as.com

Durante la primera década del año 2000, Daniel Pérez fue una de las buenas figuras del fútbol chileno. Desde Trelew, provincia de Chubut, Argentina, el delantero llegó a probarse a Universidad Católica. Se quedó, logró un título nacional con los cruzados, lo propio hizo en Cobreloa y también actuó en Universidad de Chile y Everton. Incluso, hasta llegó a jugar por la Roja.

“Toda mi familia es chilena, abuelos, papá y mamá. Mi papá es de Villarrica y mi mamá de Futaleufú. Ellos siguen radicados en Argentina y llegaron por allá siendo jóvenes. Tengo familiares en Puerto Montt, en Valdivia y mi hermana vive en Futaleufú. Ella tiene su campo ahí”, cuenta a AS Chile el ‘Ratón’ Pérez, quien está de paso por Santiago.

Hoy, la vida del ex atacante es muy distinta en la Patagonia trasandina. “Estoy trabajando desde hace ocho años en un colegio de adultos. Tengo dos cargos, en la mañana y en la tarde. Son personas que tuvieron que dejar el colegio por distintas razones. Hago de todo y el cargo mío es de preceptor. Tengo a cargo dos o tres cursos. Lo mío es atenderlos, darles la merienda, el desayuno y la asistencia mía en el aula. Si hay madres con niños, tengo que sacar las guaguas del aula y mantenerlas en mi oficina, por ejemplo”, explica el ex futbolista.

“Es un trabajo estable y también me recibí de técnico nacional. Sigo en el fútbol, dirigiendo, trabajé en la parte formativa y también me dediqué al fútbol de primera. Trabajé primero en la formación y luego con adultos, sabiendo eso sí que el fútbol patagónico no es rentable. Eso genera un cansancio, porque hay que juntarlo con un trabajo estable. La idea es que ojalá se pueda dar la posibilidad de trabajar en formación en otro lado”, agrega.

-¿Sigue de cerca el fútbol chileno desde Argentina?
-Sí, siempre. Los fines de semana miramos todos los partidos por TVN. Mayormente veo a Católica, por el cariño que le tengo al club. Siempre estamos actualizados y estoy en contacto permanente con los grandes amigos que tengo en Santiago. Hablo también con Sergio Gioino, Carlos Tapia, Carlos Verdugo.

-¿Qué recuerdos guarda de Chile?
-Los mejores. Si no me quedaba jugando a la pelota en Católica, tenía que haber vuelto a mi vida normal. Iba a ser una vida bastante complicada y sufrida. Este país me dio la oportunidad de acomodarme bastante en el futuro y ser una persona conocida. Se da algo particular: soy más querido acá que en mi propia provincia. Cada año, recorro dos mil kilómetros para venir y siempre es un placer.

-¿Sus mejores recuerdos son los títulos con Católica y Cobreloa?
-Claro, tengo un cariño especial por Católica. Me abrió las puertas acá en Chile. En Cobreloa pasé por una situación complicada, pero en un año y medio se dio vuelta todo. Con la U también estuvimos a un paso de salir campeones. Fueron años muy lindos. Lo único que hubiera cambiado es ir al extranjero para encaminar un poco más mi situación actual.

-¿Le gustaría intentar como técnico en el fútbol chileno?
-Sí, esa es la idea. Me gustaría revalidar el título acá y trabajar en la formación, que es lo que me gusta. Va a costar un poco, porque en Argentina tengo un trabajo estable y sería complicado moverse para Chile de vuelta. Siempre me ha atraído la idea de volver a Chile con mi familia, la tenemos presente con mi familia.

Fuente y texto: chile.as.com

Fotografía chile.as.com

elhuemul.cl

Compartir