Un operativo conjunto entre Interpol Chile y la Brigada de Investigaciones de la policía del Chubut dio resultados positivos este domingo alrededor de las 17:45 en la localidad chilena de Santa Lucía, en la provincia de Palena. Luego de la trágica fuga de Corcovado en Marzo de 2009, Bustos cruzó la frontera radicándose clandestinamente en Chile, donde según fuentes de la investigación prácticamente había rearmado una nueva vida con documentación chilena trabajando en un aserradero. En su lugar de trabajo fue abordado por los agentes trasandinos donde se trenzaron en lucha con forcejeos y disparos, producto de ello Bustos recibió dos impactos de bala uno en la ingle, otro en la espalda e hirió a un oficial chileno con su revolver en la zona del cuello que salvó milagrosamente su vida por una cadenita. Bustos de 34 años de edad será trasladado a la ciudad de Puerto Montt y se aguarda una inminente repatriación para ser sometido a la justicia chubutense donde deberá responder a varias causas en su contra sobresaliendo el homicidio de su propio bebé y la muerte del policía Leandro “Tito” Roberts.

En el aserradero fueron secuestradas también dos armas largas. Autoridades policiales chubutense participaron del operativo, pero con un rol pasivo conforme a los protocolos de interpol, viajaron especialmente para supervisar el procedimiento los jefes Comisario Mayor Director del Área Seguridad Andrés Tillería, Comisario Inspector Néstor Gómez Área Investigaciones y Adrián Muñoz, este último jefe de la Brigada de Investigaciones de Esquel.

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LA HISTORIA DE MAI BUSTOS

El 21 de junio de 2007, la Cámara del Crimen de Esquel condenó a prisión perpetua a Cristian Omar Bustos por encontrarlo responsable de la muerte de su hijo, Eric Benjamín Bustos, un bebé de apenas 9 meses. Ese día el Tribunal, a pedido de la Fiscalía, dictó la prisión preventiva hasta que la sentencia quede firme. La Defensa se había opuesto al señalar que su defendido siempre colaboró con la justicia. Poco mas de un mes después, Bustos se fugaba de la Comisaría de Corcovado, lugar en el que cumplía la medida.

EL INTENTO DE CAPTURA EN 2009 QUE CULMINÓ EN ENFRENTAMIENTO TRÁGICO CON LA MUERTE DEL POLICÍA LEANDRO TITO ROBERTS Y UNO DE LOS HERMANOS BUSTOS

La policía de investigación obtuvo información certera que indicaba la presencia del prófugo en la casa de su madre. Con estos argumentos consiguieron una orden judicial autorizando un allanamiento en la vivienda y posterior captura de Bustos. Personal de la Brigada de Investigaciones llegó a la vivienda. El Jefe del grupo, desarmado, se acercó y estableció un diálogo con el padre del joven fugado. El hombre le dijo que su hijo estaba dispuesto a entregarse pero que antes quería que esté presente el Defensor oficial. Cuando este diálogo se mantenía, sorpresivamente, un grupo de cuatro personas con sus rostros y cabezas cubiertas salieron fuertemente armados. Tres de ellos rodeaban al cuarto, nada más ni nada menos que “Mai” Bustos. Al salir solo dijeron a la policía “si tiran tiramos” y comenzaron a retirarse marcha atrás, apuntando todo el tiempo a los efectivos. El jefe del operativo dio la orden de que nadie dispare e intentó persuadirlos de que se tranquilicen, pero no lo escucharon. Cuando tomaron gran ventaja (aproximadamente cincuenta metros) y antes de doblar en una esquina, la policía comenzó a correr. El que portaba el arma blanca habría abierto el tiroteo, disparando en la frente al policía Roberts que perdió la vida en el acto e hiriendo de gravedad en el abdomen a otro uniformado.

La policía respondió con disparos. También perdió la vida Wilson Bustos y su hermano menor de edad quedó parapléjico. Otro de los hermanos fue herido en una pierna y quedó detenido (hoy es el único en prisión preventiva por este hecho) y Mai Bustos logró su cometido. Volvió a escapar y hasta el momento, pese a todo lo sucedido y a las garantías que le fueron ofrecidas, no evidenció ninguna intención de entregarse.

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OTRO RASGO DISTINTIVO DE LA PERSONALIDAD DEL MAI

En las extensas jornadas testimoniales en las cuales los hermanos Bustos fueron llevados a juicio por la muerte del policía Tito Roberts, el entonces fiscal Zacchino relató que “Al momento en que cayó Wilson Bustos, su hermano Cristian se acercó, tomó algo del suelo y se lo llevó. Zacchino resaltó la poca importancia que “Mai” dio a la salud de su hermano, solo se habría preocupado por llevarse el objeto, pero no por quedarse junto a su hermano caído. La misma valoración realizó el representante de la Fiscalía de Estado.

LA CONDENA PARA LOS HERMANOS DE BUSTOS, MIENTRAS MAI REINICIABA SU VIDA EN CHILE

Daniel Bustos y su hermano menor fueron condenados en 2010

A comienzos de Septiembre de 2010, después de escuchar la interpretación y los pedidos de las partes el Tribunal tuvo que definir si absolvían o condenaban a uno o a los dos imputados, y en este segundo supuesto, en que calidad, como autores o como partícipes y de qué delitos. Los acusadores solicitaron la condena de Daniel Bustos y de su hermano menor de edad por los delitos de homicidio y lesiones calificados por haber sido cometido para lograr la impunidad de un tercero y por haber sido cometidos contra un funcionario policial, en ambos casos agravado por el uso de armas de fuego. En tanto que la Defensa pidió la libre absolución de sus pupilos y el cese de la prisión preventiva de Daniel Bustos. Los imputados pidieron justicia. Daniel pidió que no se lo condene por un crimen que él no cometió. Entre el viernes y el lunes se conocerá la sentencia del Tribunal.

Y fue así que el viernes 3 de Septiembre de 2010 el Tribunal Colegiado, constituido en esta oportunidad por la Dra. Carina Estefanía y el Dr. Ricardo Rolón, con la ausencia del Dr. Roberto Casal por encontrarse de turno en su jurisdicción, dio lectura a la sentencia. Los magistrados dieron por plenamente probado el caso de la Fiscalía y condenaron como coautores de los delitos de Homicidio y Lesiones graves, ambos calificados por ser cometidos para lograr la impunidad de un tercero y agravadas por el uso de arma.

Los Jueces tuvieron por probado que los policías llegaron para cumplir con una orden judicial tendiente a la recaptura del prófugo Mai Bustos. Los policías llegaron con la intención de lograr una entrega pacífica, lo que se evidenció es que el Jefe de la Brigada no estaba armado y que quienes lo acompañaban llegaron armados con postas de goma. Aun sabiendo que en el interior de la vivienda los hermanos Bustos estaba armados, la comisión policial siguió bregando por una entrega pacífica.
También se destacó la actitud de transparencia mostrada por el personal policial al filmar el operativo y aportar esta prueba objetiva directa al juicio.

La organización del grupo

La Dra. Estefanía analizó los distintos fotogramas, en los que se puede ver que los hermanos rodeaban en todo momento al prófugo, aunque sus posiciones fueron dinámicas. Solo el menor y Mai llevaban armas de fuego, los otros llevaban un arma blanca y probablemente un hierro. Estaban organizados, en todo momento, al menos uno, apuntaba a la policía, cubriendo así a los otros mientras estos huían.

El prófugo habría sido el primero en disparar

Al analizar lo dicho por los testigos, el Tribunal dio por probado que la primer arma detonada fue la carabina calibre 22. Luego comenzaron a escucharse disparos compatibles con las armas reglamentarias de la policía. Roberts no alcanzó a disparar, apenas dio los primeros pasos fue alcanzado por una bala en su cabeza.
En tanto que en relación a la herida sufrida en su abdomen por el oficial Cañumir, la Dra. Estefanía indicó que existen altas probabilidades de que hubiera sido producida por el revólver calibre 38, secuestrado en proximidades del lugar en que cayó el menor. Por esto y siguiendo una cadena de indicios (la prueba de dermonitrotest dio positivo en la mano del adolescente), entendió el Tribunal que debió ser él quien efectuó aquel disparo.

La escena del crimen

La falta de vainas disparadas por la policía en el lugar de los hechos, fue atribuido por el Tribunal a los civiles que se introdujeron en el lugar, y no a los propios policías.

No condenan los Jueces sino la prueba

En su voto el Dr. Casal resaltó que, por el principio de inocencia, es la Fiscalía la que debe acreditar la culpabilidad del o de los imputados, mediante la prueba. Es entonces la prueba de responsabilidad la que condena a un imputado y no el Juez al dictaminar la culpabilidad o inocencia. El magistrado valoró los testimonios vertidos en el juicio como creíbles, haciendo hincapié en los relatos policiales de lo sucedido.

La participación de los imputados

Acreditado por el Tribunal el modo en que sucedieron los hechos, los magistrados analizaron el grado de responsabilidad que compete a cada uno de los imputados. Recordemos que la Fiscalía planteó la coautoría funcional en tanto que la defensa sostuvo que no fueron sus pupilos los que dispararon contra los uniformados heridos.

“Ha demostrado el Fiscal y los demás acusadores, cual fue el aporte al hecho de cada uno de los imputados”. El menor con arma de fuego lesionó a Cañumir y luego siguió disparando contra otros dos uniformados hasta que cayó herido.

Daniel interpuso su cuerpo entre Mai y la policía. Estaba armado, aunque no con arma de fuego sino con un cuchillo, procurando evitar que se acerque la policía. Mantuvo todo el tiempo su rol de escudo.

Los cuatro imputados tenían la decisión común de ejecutar el hecho, “si tiran tiramos”, estaban dispuestos a cometer un ilícito para lograr la impunidad del prófugo. El Dr. Ricardo Rolón describió los elementos que evidencian el plan trazado: la similitud de las ropas, los rostros y cabezas cubiertos, la portación de armas, los roles en una acción coordinada…

Todos realizaron un aporte a la concreción del hecho y ambos imputados deben responder por el homicidio y las lesiones graves. Este resultado estaba incluido como posibilidad en el plan, entendieron los Jueces. Se le reprocha que haya contribuido a que el plan no se frustre. “Sin el aporte de cada uno de los imputados el resultado no se hubiera producido”, sostuvo Estefanía. Cada uno en particular pudo evitar el desenlace quitando su participación y por esto deben ser tenidos por coautores.

El dolor

La presidenta del tribunal cerró su voto diciendo “que ha sido el dolor el sentimiento que ha reinado en este extenso debate oral y público, pues el 8 de marzo de 2009 la tragedia llegó al menos a cinco familias, me refiero a la de Tito Roberts, a la de Luís Cañumir, a la de MAB, a la de Wilson Bustos y a la de Daniel E. Bustos.

El dolor no hace diferencias. Pero los hechos sí. Digo esto porque el dolor llegó a las víctimas, en atención a que estaban cumpliendo su función que justamente es hacer cumplir la ley. Contrariamente, a la vida de los Bustos, llegó por haber violado la ley, por haber elegido un camino que no les estaba permitido.

Aun cuando pueda comprenderse que los familiares crean en la versión que Cristian le dio de los hechos que motivaron aquella prisión preventiva de la que se evadió, ello no los autoriza a cometer delitos para evitar la actuación de la Justicia.

Es por esta razón y no por su condición social, que son ellos los que están sentados en el banquillo de los acusados y no los funcionarios que formaban parte de esa comisión policial”, expuso la magistrada.

Fuentes: Compilado de informes del área prensa de Fiscalía Esquel

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