Aves playeras migratorias en el sur de Chile

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Más de 20 mil zarapitos viajan 15 mil kilómetros cada año -desde el hemisferio norte- hasta humedales que abarcan más de mil 900 hectáreas en la Región de Los Lagos. Estudios han logrado determinar que este fenómeno se debería a la presencia de poliquetos (gusanos marinos) en las zonas intermareales de la isla de Chiloé.

ZARAPITO Común

 Chiloé se caracteriza por sus humedales y aves acuáticas, especialmente por los humedales costeros y aves playeras migratorias. Sus costas tienen gran importancia para la invernada de diversas especies de aves que viajan anualmente más de 30 mil kilómetros (ida y regreso), desde la Tundra de Alaska, en Estados Unidos, hasta la isla de Chiloé en búsqueda de alimento.

 El archipiélago chilote se caracteriza por concentrar más de 20 mil zarapitos que cada año viajan desde el hemisferio norte -donde se reproducen- hasta los humedales que abarcan una superficie de aproximadamente mil 900 hectáreas. Este ecosistema perfecto como fuente alimenticia para diversas especies de aves se emplaza en las localidades de: Caulín, Curaco de Vélez, Pullao, Chullec, Rilán, San Juan, Castro, Putemún, Teguel, Nercón y Quinchao.

ZARAPITO Pico recto

 En 2011 y con la finalidad de preservar este entorno natural, se elaboró el “Plan de Conservación de Aves Playeras Migratorias de Chiloé”, que contó con la participación de científicos nacionales y extranjeros, además de organizaciones no gubernamentales y servicios públicos. Lo anterior posibilitó que los humedales orientales de Chiloé sean hoy en día considerados como: “Sitios de Importancia Hemisférica” por la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP) y cuenten con el estatus de “Área de Importancia para las Aves”, por Birdlife International.

 Monitoreo costero

En la actualidad se encuentra en ejecución la Tercera Fase del “Plan de Conservación de Aves Playeras Migratorias de Chiloé”, a través de Manomet Center for Conservation Sciences, U.S. Fish and Wildlife Service, The Nature Conservancy, National Audubon Society y las ONGs chilenas Conservación Marina y el Centro de Estudios y Conservación del Patrimonio Natural (CECPAN).

 Durante 2012 se suma al trabajo de investigación la Facultad de Ciencias de la Universidad Santo Tomás, encabezada por la Doctora Carmen Espoz. La casa de estudios ha contribuido hace tres años con monitoreos biológicos de comunidades de macroinvertebrados intermareales presentes en Caulín y Curaco de Vélez.

El responsable de la investigación científica en la Región de Los Lagos, es el Doctor Luis Balboa, Director del Departamento de Ciencias Básicas de la Universidad Santo Tomás de Puerto Montt, quien señala que “el trabajo que realizamos apunta a determinar la disponibilidad de presas para aves migratorias que llegan a la isla de Chiloé en época estival”.  

Doctor Luis Blaboa. Trabajo en terreno

 El Doctor Balboa es Magister en Manejo y Gestión Ambiental, y destaca que “la investigación ha sido fundamental para la conservación de estos sitios (planicies mareales), puesto que aves como el Zarapito de pico recto (Limosa haemastica), viajan alrededor de 14 mil kilómetros para alimentarse durante el invierno boreal. En consecuencia, mantener un monitoreo continuo, permite comprender las posibles situaciones locales que afecten al estado de condición de la población de estas aves migratorias”.

 Migración masiva: ¿A qué se debe?

Los humedales de Chiloé albergan durante el verano el 99% de la población de Zarapito de pico recto (Limosa haemastica) y el 61% de la población del Zarapito común (Numenius phaeopus) de la Costa del Pacífico. Ambas especies se reproducen en América del Norte y se consideran de “alta preocupación” para el Plan de Conservación de Aves Playeras de los Estados Unidos.

Su migración masiva estaría vinculada a las relaciones tróficas entre macroinvertebrados presentes en las áreas de alimentación y las aves que anualmente llegan a Chiloé. “Los resultados de nuestras investigaciones muestran que la abundancia y biomasa de algunos poliquetos, comúnmente llamados “gusanos marinos”, Boccardia wellingtonensis, y los crustáceos anfípodos Corophium bonelli y Hyale grandicornis, son relevantes como fuente de alimentación para las aves migratorias que llegan a Caulín y Curaco de Vélez”, sostiene el Doctor Balboa.

El profesional agrega que, “nuestros objetivos se relacionan con mantener el monitoreo biológico e incorporar algunas variables físicas, lo que nos debiera ayudar a explicar la variabilidad en la abundancia de estos organismos claves en la dieta de las aves”.

Bahía Pullao. Chiloé. Antonio Larrea

Hoy, y después de un intenso trabajo de investigación se puede determinar la relevancia que tienen las actividades humanas sobre los humedales y las aves playeras migratorias, y la forma en que se pueden llegar a relacionar las comunidades locales con los humedales y las aves playeras migratorias.

 “Durante estos tres últimos años hemos trabajado en fortalecer la participación de la comunidad en la protección de los humedales de Chiloé. Se han llevado a cabo programas de educación ambiental, desarrollo de ecoturismo y la protección del borde costero. Queremos profundizar el conocimiento de los microorganismos asociados a estos ambientes, elementos fundamentales en la descripción de sistemas biológicos”, concluye el Doctor Luis Balboa.

Explora Los Lagos

elhuemul.cl

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