Estimado Director,

Es sabido que esta comuna  eligió un concejal  (con segunda mayoría) que hoy está en un proceso judicial acusado de violencia intrafamiliar.

Antes de esta acusación ya era sabido que ejercía violencia contra su mujer y a pesar de ello las personas de esta comuna lo eligieron como su representante. Esta situación me lleva a pensar que la segunda mayoría de los que habitamos esta comuna se sienten identificados con esta persona y además con sus hábitos. Es una desilusión y tristeza el hecho de que algunas personas de esta comuna se sientan representadas por alguien que habitualmente se ve involucrado en situaciones de violencia.

Un lugar tan hermoso, con gente tan hospitalaria, que a muchos de los que venimos de afuera nos deja tan gratamente sorprendidos que varios tomamos la decisión de cambiarnos de lugar y echar raíces en esta tierra. Sentimiento que se ve opacado por esta realidad que nos indica que a puertas cerradas la bondad y amor exterior se transforma en faltas de respeto, abusos y violencia.

Peor aún, cuando algunos de los comentarios que se escuchan en la calle son: ….pero si ella le gusta que le peguen…..o……pero si ella también le pega a él……o…ella está loca, como si estas fueran razones suficientes para  golpear a alguien.

Nadie tiene el derecho a violentar a otra persona, ese es el camino más fácil, siempre hay otros caminos para escoger y que debemos detenernos a pensar antes de actuar desde la rabia, sobre todo cuando hay niños de por medio que sufren por acciones de los adultos.

No juzgo a en particular a este concejal y su señora, para que haya un victimario también se necesita una víctima y este tipo de relaciones humanas son patológicas y enfermizas. Desconozco los procesos personales de cada uno, pero es muy probable que hayan repetido este hábito desde sus casas, aprendido de niños y que ahora repiten, y, a la vez, heredan a los hijos, quienes los observan desde su inocencia como ejemplo de lo que son sus padres y, luego desarrollan cuando son adultos.

¿Hasta cuándo seguimos repitiendo este tipo de conductas negativas? Juzgo a la sociedad que a través de su voto, comentarios y conductas valida este actuar fomentando que nuestra calidad de vida sea mermada por nosotros mismos.

Hago un llamado a las mujeres a no seguir criando, con el ejemplo, a niños y niñas que piensan que las situaciones de abuso y violencia son normales. Mujeres el esconderse tras el escudo de la victimización tampoco es sano.

Hombres y mujeres NO somos iguales,

Hombres y mujeres NO somos enemigos,

Hombres y Mujeres SOMOS OPUESTOS COMPLEMENTARIOS

Nos necesitamos el uno al otro y en compañía y amor hacemos que nuestras vidas sean más felices. Debemos mantenernos unidos y aprender a superar nuestras diferencias en unión mientras se pueda.

Sr. Director, esta carta no pretende cambiar la opinión de otros. A través de esta carta sólo pretendo generar un momento de reflexión en el lector frente a cualquier tipo de violencia las palabras aquí escritas sólo son el ejercicio de mi libre expresión y opinión personal.

Gracias por el espacio, saludos cordiales,

Daniela Ortiz Salas – Ciudadana de Futaleufú

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